-
Dios creó las emociones para que pudiéramos expresárselas a Él. Él no espera que las mantengamos reprimidas. Pero tampoco quiere que las derramemos ante otras personas en chismes, calumnias o quejas. Lamentablemente, el primer instinto de muchas mujeres es desahogar sus emociones en las redes sociales en lugar de derramar sus corazones delante de Dios.
-
Si eres cristiano debes seguir cada día al Señor Jesucristo como Su discípulo. Para hacer esto, necesitas al Espíritu Santo y Su gracia. Debes ir a Dios y pedir la gracia para vivir como un seguidor del Cordero de Dios, ya que Dios promete que si lo buscas ciertamente lo encontrarás.
-
La fórmula bíblica del matrimonio no es media persona más media persona que completan un rompecabezas de una persona. La matemática de Génesis dice que uno más uno es igual a uno (Gn 2:24).
-
La excelencia del arte de la comunicación no consiste en aprender cómo expresar los pensamientos propios, sino en aprender a entender los pensamientos de otro. Por ende, el objetivo de tu conversación debe ser comprender a tu hijo, no simplemente hacer que él te entienda. Muchos padres nunca aprenden esta habilidad, y por eso nunca descubren cómo ayudar a sus hijos a articular sus pensamientos y sentimientos.
-
La oración en Juan 17 es especialmente importante porque Jesús la ofreció la noche anterior a Su crucifixión, lo cual es el clímax de Su obra en la tierra. De esta manera, Burgess pregunta a sus lectores: “Si las palabras de un hombre agonizante deben considerarse mucho más, ¿cuánto más las del Cristo agonizante?”
-
En 2 Corintios 7:8-11 Pablo no solo resalta una diferencia entre la tristeza que produce muerte y la tristeza que produce vida, sino que describe en detalle cómo puedes distinguirlas. En este pasaje él menciona seis características de la tristeza que proviene de Dios.