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El arrepentimiento debe surgir de la fe; de lo contrario es legalista. Pero, en realidad, la fe sin arrepentimiento no sería más que imaginación.
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La independencia es una mentira que no te conduce a nada bueno. No tienes lo que se necesita en tu interior para vivir de la manera que fuiste diseñado para vivir. Así que un Dios de gracia tierna viene a ti en la persona de Su hijo y te ofrece todo lo que necesitas para vivir piadosamente. En gracia, Él está contigo porque sabe que nunca podrías lograrlo por ti mismo.
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La expiación era imposible sin encarnación. Hebreos explica por qué al Hijo de Dios “le era necesario ser semejante a sus hermanos en todo”. Tenía que ser así “a fin de expiar los pecados del pueblo” (Hebreos 2:17, NVI).
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No permitas que la Navidad te halle desprevenido. Me refiero a que te prepares en el sentido espiritual. ¡El gozo y el cambio en tu vida serán mucho mayores si estás listo!
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Tanto los pobres como los ricos son bienvenidos a Su reino si se dan cuenta de su necesidad de perdón y si llegan a la fe en Jesús como su Salvador.
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Los planes eternos de Dios se desarrollan en medio de lo ordinario: personas ordinarias en lugares ordinarios haciendo cosas ordinarias. Si llevas una vida ordinaria, esto debería animarte.