• Legalismo y antinomianismo: panorama bíblico, histórico y creencias principales

    El legalismo y el antinomianismo tienen sus raíces en la caída de Adán. Toda la humanidad está predispuesta a estos dos errores morales y teológicos. En consecuencia, han surgido innumerables formas de legalismo y antinomianismo a lo largo de la historia. El legalismo y el antinomianismo son la base de todo tipo de falsas enseñanzas y herejías.

  • Entendiendo la última oración de Jesús antes de ser crucificado

    La oración en Juan 17 es especialmente importante porque Jesús la ofreció la noche anterior a Su crucifixión, lo cual es el clímax de Su obra en la tierra. De esta manera, Burgess pregunta a sus lectores: “Si las palabras de un hombre agonizante deben considerarse mucho más, ¿cuánto más las del Cristo agonizante?”

  • ¿Qué es la fe? (Y qué no es)

    ¿Alguna vez te has preguntado por qué crees lo que crees? Cuando te arrodillas y oras a solas en tu habitación, ¿cómo puedes confiar que Dios escucha todas tus oraciones? ¿De dónde viene esta certeza? Solo viene como resultado de que Dios abre tus ojos con Su gracia a la verdad de quién es Él. Esta fe crea convicción. Esta fe es un don de Dios, un don que Él quiere que recibamos y que disfrutemos.

  • Jesús es el Gran Sumo Sacerdote

    Jesús es el Gran Sumo Sacerdote. En él se cumple el simbolismo del Día de la Expiación. Él ofreció personalmente el sacrificio por los pecados del pueblo (Levítico 16:9); pero más que eso, él era el sacrificio. Cristo ofreció no meramente la sangre de los animales, sino su propia preciosa sangre (Hebreos 9:14, 25).

  • Ayudando a otros a seguir a Cristo

    Realmente, el “cómo” discipular no es tan complicado. Se trata de vivir junto a otras personas conforme todos van hacia Cristo. Hacemos amigos y luego los encaminamos hacia Cristo.

  • Por qué nos resistimos al cambio y cómo podemos avanzar

    El cambio no es fácil, y las iglesias a menudo no son los mejores ejemplos cuando se trata de hacer cambios. Sin embargo, si queremos ver a Dios hacer grandes cosas por el evangelio a través de nosotros, debemos “proseguir a la meta” (Fil 3:14) y vencer la oposición al cambio.