-
El temor del Señor ciertamente puede ser aprendido. Deuteronomio 4:10 declara: “Convoca al pueblo para que se presente ante Mí y oiga Mis palabras, para que aprenda a temerme todo el tiempo que viva en la tierra, y para que enseñe esto mismo a sus hijos”.
-
¿Puedes recordar momentos en tu vida en que dijeras: “Dios es Dios, me someto a Su voluntad”? En esos momentos los demás no tienen poder para manipularnos, presionarnos o controlarnos.